jueves, 27 de septiembre de 2012

Inteligiblemente

Me gusta el mate, me gusta tomarlo mientras me fumo un cigarro. Me gusta ponerle una cucharada de azúcar y después llenarlo con agua pero me agrada más la tercera vez que lo llenas. Me desagrada que se acabe tan rápido, me molesto que de un solo sorbo lleves todo el liquido a tu boca. Probablemente mi matero es muy pequeño. Las cosas pequeñas se llena rápido pero también, rápido, se vacían. Me gusta el mate porque me impregna de una sensación familiar, me hace sentir como si no estuviera lejos. No me malinterpreten, me siento a gusto acá pero uno siempre se sentirá tirado por la tierra, por las raíces, por la sangre. Me envuelve una nostalgia, suele ser pasajera y la olvido cuando cambio de pagina. Olvide mencionar que me gusta el mate cuando me dedico a leer, leer es un placer que todos deberían tener. Un libro es la extensión de la imaginación decía Borges... Creo que ya me aburrí, debería dormir pero no puedo. Debería gritar pero tampoco puedo. Hace un par de días intentaba organizar mis cosas, lo que quiero hacer claro. Llevo avanzado bastante de la novela/guion y me he dedicado a pulir las canciones que he compuesto y me dedique a sacar unas fotos que podrían servir para estos proyectos. Jajajaja, esto me recordó lo que alguien una vez me dijo. No se porque tengo un blog, es como hablar solo pero por escrito. (me carga la gente que se ríe antes de decir algo). Creo que anoto todo esto para poder revisarlo, claro mi libreta de apuntes esta llena pero así como ella tantas otras que no tengo idea donde estarán. Se me escapan las ideas y no se a donde van a parar. Mejor me voy.

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